Sensorial

Un niño pequeño se relaciona con el mundo que le rodea usando constantemente todos sus sentidos. Para examinar un objeto nuevo, un bebé lo mira, lo toma entre sus manos para sentir su textura y su peso, lo agita, lo chupa, o hasta trata de morderlo. Utiliza naturalmente todos sus poderes de observación. La Dra. Montessori pensó que éste era el momento ideal para brindarle al niño el material que le ayudara a agudizar sus sentidos, permitiéndole así entender las varias impresiones que recibe por medio de dichos sentidos.

Los materiales sensoriales en el aula Montessori ayudan al niño a volverse consciente de los detalles. A este efecto, se le brinda primeramente sensaciones de contrastes marcados como los colores rojo y el azul, luego las sensaciones en sus variantes graduales como ser las diferentes tonalidades del azul. El material le ayuda a conocer lo que es el rojo, lo que es azul y luego comprender la abstracción del concepto azul y finalmente la abstracción del color en sí.

Cada material sensorial aísla una cualidad definida como el color, peso, forma, textura, tamaño, sonido, olor, etc. Cada uno de los materiales enfatiza cada cualidad en particular, eliminando o minimizando otras diferencias. Es así como las Tabletas de Colores son todas del mismo tamaño, la misma forma y la misma textura. Se diferencias solamente en el color.

Se puede ilustrar la importancia de educar los sentidos con un ejemplo del mundo adulto. Tanto para los adultos como para los niños es posible recibir cualquier cantidad de impresiones sin beneficiarse de ellas. Dos personas pueden asistir a un concierto. Una de ellas experimenta un gran placer, y la otra, con la misma agudeza auditiva, solo siente aburrimiento y cansancio. Las impresiones sensoriales no son suficientes por si solas. La mente necesita educación y capacitación para poder discriminar y apreciar.

Un niño pequeño puede permanecer sin conmoverse ante una variedad de impresiones sensoriales de su medio ambiente cotidiano. Lo que necesita no son más y más impresiones, sino la habilidad de entender lo que está percibiendo. Los materiales sensoriales Montessori ayudan al niño a distinguir, clasificar y relacionar la nueva información con lo que ya conoce. La Dra. Montessori estaba convencida que este proceso es el comienzo del conocimiento consciente. Este se alcanza cuando la inteligencia trabaja concentradamente en las impresiones producidas en los sentidos.