Después de varios días descubriendo la historia y el arte de Viena, nuestros estudiantes de intercambio disfrutaron de una jornada llena de cultura y entretenimiento.
La mañana comenzó en la Opera de Viena, donde tuvimos la suerte de asistir a un ballet con orquesta en directo y disfrutar de los mejores bailarines y coreógrafos del mundo.

Por la tarde, junto a las familias acudimos al Prater, el famoso parque de atracciones vienés, donde la icónica Riesenrad nos regaló unas vistas increíbles de la ciudad. Entre montañas rusas, risas y adrenalina, los alumnos disfrutaron de un espacio perfecto para relajarse y convivir. Además de degustar unos churros americanos en Austria 🤪

El equilibrio entre cultura y aventura hizo de este día uno de los favoritos del viaje. ¡Nuestros estudiantes regresaron con energías renovadas y recuerdos que durarán mucho tiempo!
